"El Rey y el As" y la concepción de la suerte
El rey y el as y la
concepción de la suerte
Letra:
Parece que por fin
el cielo está aclarando
Parece que el camino al fin se enderezó
Siento a la fortuna andando a mi lado
Jugando a mi favor
Y las piedras con
que tropecé, hoy sólo arena son
Y la lluvia que me secaba ya paró y se convirtió
En luz
Así que hoy me
quiero sentir, libre de celebrar
Por si mañana no tengo de nuevo al rey y al as
Pero esta partida sin fin, cuanto pueda durar
Sólo la luna sabe cuánto, cuánto, cuánto más
La suerte nunca apunta pero da en el blanco
Y el blanco es el que menos la esperó
Y muchas veces puede hacernos pagar caro
Lo que creemos que nos regaló
Por eso cuando
cambia la pisada, no me pongo a cuestionar
Porque antes de cambiar de nuevo, nunca me lo va a avisar
No
Así que hoy me
quiero sentir, libre de celebrar
Por si mañana no tengo de nuevo al rey y al as
Pero esta partida sin fin, cuanto pueda durar
Sólo la luna sabe cuánto, cuánto, cuanto más
Cuánto más, cuánto más, cuánto más
Dicen que lo que ha
de suceder, entonces sucederá
Pero es dueño de su destino, quien nada espera del azar
Y aunque me cueste creer que todo tiene una razón
La suerte es un desenlace, pero no una explicación
Así que hoy me quiero sentir, libre de celebrar
Por si mañana no tengo de nuevo al rey y al as
Pero esta partida sin fin, cuanto pueda durar
Sólo la luna sabe cuánto, cuanto más
Cuánto más, cuánto más, cuánto más, cuánto más.
El cuarteto de Nos, 2017,
“Apocalipsis Zombie”.
-----------------------------------------------Fuente:
LyricFind-----------------------------------------
Aproximadamente hace
tres semanas empezó un calvario personal en vista de la nula posibilidad de
continuar en un grupo determinado de mi colegio (en el cual se desarrollan las
clases vía Google Meet), esto en base a una sucesión de catastróficas desdichas
por las que he pasado, tales como la continua estafa existente con un técnico
de mi localidad, el cual en unos tres meses no consiguió arreglarlo, lo mismo
con otro computador que me pertenecía. Por otro lado, mi celular se echó a
perder sin razón aparente y el único computador que me sobraba era no que
oportunamente no le funcionaba correctamente el Internet, por ende, no podía
notificar de mi ausencia a los profesores y compañeros. Son por estas razones
(y muchas otras que no valen la pena destacar porque la lista se haría
tremendamente larga) que mi madre se consigue una laptop con la cual pueda
seguir el transcurso de las clases, no obstante, insistí con ella en que me
cambie al grupo tres, principalmente porque ya tenía la gran sensación de que algo
negativo iba a ocurrir con ese equipo y que en vista a todo lo que me ocurría
supuse que era lo más recomendable.
En el transcurrir de
todos los eventos mencionados y otros ocurridos en antaño que también me
involucraron directamente, me decía constantemente: “Sólo es mala suerte”, y
esta “suerte” se convirtió en un mandamiento para mí, hasta el punto de que
todo lo negativo que me ocurriese en lo que intervenga en la mínima medida el
factor de la aleatoriedad, lo consideraba culpa de mi mala suerte, en
consecuencia, decadencia de mi salud mental, por las acciones autoflagelantes
que realicé en el transcurrir de estos sucesos, puesto que la inmovilización tanto
psíquica como física se volvieron cotidianas para mí. Al menos era de esa
manera hasta que empecé a analizar una canción del grupo uruguayo “El cuarteto
de Nos”, titulado: “El Rey y el As”, ese fue un punto de quiebre personal en
cuanto al factor psicológico, puesto que desencadenaría una nueva perspectiva
que tuve de los sucesos que me invadieron.
Me encontraba en mi
cuarto, cuando, de repente, me topé con mi equipo de sonido que no había visto
en mucho tiempo, entonces, aprovechando que mi celular se había descompuesto
opté por extraerle la tarjeta SD para que las canciones almacenadas en esta
puedan ser reproducidas en el equipo, lo cual salió mal porque no tenía batería
y tuve que esperar hasta que cargue un poco, luego lo coloqué en aleatorio y dejé
que la música fluya, hasta que sonó el tema mencionado, captando mi atención en
base a mi desinterés total del resto que sonaban, por lo que al transcurrir de
esta empecé a analizarla, la cual me resulta mucho más interesante que la
primera vez que la escuché, por lo que la repetí un número descomunal de veces,
hasta que decidí realizar un análisis serio de este tema.
“El rey y el As” es
una canción del álbum titulado “Apocalipsis Zombie”, el cual fue publicado el
12 de mayo de 2017, siendo actualmente el penúltimo álbum de la banda
mencionada. Esta canción tiene una duración de 4:05 minutos y está interpretado
por el vocalista Roberto Musso.
Para empezar, la
canción se encuentra incluida en un pseudo video, en el cual se puede encontrar
la dualidad de una persona, puesto que en la parte superior se observa a esta
con un pastel rodeado de regalos, mientras que en la parte inferior se
encuentra a esta misma persona soplando una vela, sólo que en esta ocasión no
hay regalos ni pastel, sino más bien una que está rodeada de señalamientos. Es
lo único que me gustaría hablar respecto al vídeo, puesto que al momento de
analizar este filme se requiere la inclusión de todo el álbum, lo cual no quedaría
acorde a la extensión que tengo prevista para esta parte del texto escrito.
Ahora, centrándonos
por completo en la canción y su significado, podemos identificar que la
temática central de esta es “la suerte”, esto en base a su propio título, porque
“el rey y el as” son cartas de gran importancia en los juegos de azar, en este
caso, el póquer, donde cada carta tiene un valor único menos el AS, que puede
valer 1 o 11 dependiendo de lo que nos interese. Por ejemplo, si el crupier nos
reparte un AS y un CINCO, podremos elegir entre tener 16 puntos o 6 puntos. Por
otro lado, el rey es el que tienen más valor en todo el juego, por lo tanto, se
afirma que si en una mano inicial se tiene al rey y al as se puede afirmar que
esa partida ya está ganada. No obstante, esto es casi imposible, por la inmensa
cantidad de posibilidades que pueden surgir desde esa mano, por lo que el
póquer, aunque sea un juego de azar como tal, existen profesionales que dominan
este aspecto para poder controlar su “suerte”, de tal manera que una “mala”
mano la pueden convertir en una de las mejores que se puedan realizar,
consiguiendo la victoria en la partida, es por ello que la canción al inicio se
muestra a un yo lírico que se emociona al momento de notar que su suerte está
cambiando, esto en frases como: “Parece que por fin el cielo está aclarando”, o
“Siento a la fortuna andando a mi lado” demuestran que esta persona ha estado
pasando por momentos desafortunados, pero que ahora empieza a tener suerte, lo
que desde mi perspectiva puede demostrar un caso de ludopatía, porque una
persona que piensa que su suerte está cambiando puede ser un indicio que ya se
ha visto relacionado con este ambiente hasta el punto de que pueda notar si su
suerte cambia o no, es decir, está tan pendiente de “la suerte” que puede saber
si se encuentra en una buena o mala racha, lo cual al contrastar con “parece
que por fin el cielo está aclarando” se demuestra posiblemente una ilusión de
tranquilidad, que al mínimo punto bueno esta persona empiece a tener confianza
en ello y continúe dependiendo de esto, cuando ese mismo cielo puede aclararse
sin la necesidad de estar pendiente de la suerte, demostrando lo mal
acostumbrado que se encuentra el yo poético mencionado, en consecuencia, el
desarrollo de ludopatía, donde el actor principal es “la suerte”.
Asimismo, este eje
central se ha divido en ocho apartados, o estrofas. En el primer apartado, se
habla acerca del yo poético, nos introduce a la canción y nos da indicios
acerca de que la temática será referente a la suerte, además que se demuestra
que este personaje está pasando por el inicio de algo nuevo, un futuro
esperanzador. En el segundo apartado, se continúa lo mencionado en el primero,
sólo que en este caso se habla del pasado, donde los escollos por los que el yo
poético ha pasado ya han sido superados. En el tercer apartado, es donde se
inicia el coro, el cual sería igual al sexto y octavo apartado, este fragmento vendría
a ser el clímax de la canción, principalmente porque es el coro, aunque también
porque se demuestra la cruda realidad de esta persona, puesto que se da cuenta
de su situación, y que el día en el que parece que todo le está saliendo bien,
que al fin tiene “al rey y al as”, menciona: “Pero esta partida sin fin, cuanto
pueda durar”, donde deja entender que está viviendo en una ruleta de la suerte,
donde si cuenta con esta va a pasar un buen día, en caso contrario le va a ir
mal, lamentablemente en base a lo que dice en el primer apartado, esta ruleta
se encuentra desproporcionada, puesto que las ocasiones negativas son
ampliamente mayores a las positivas, por lo que termina en un círculo vicioso
donde las consecuencias sólo degradan su calidad de vida, por lo que este yo
lírico prefiere ahogar sus penas aprovechando su buena suerte para olvidar el
resto de consecuencias dañinas, donde el devenir, el pasar de los días,
donde la luna indica el fin y el inicio de un nuevo día, es por ello que el yo
lírico menciona: “Sólo la luna sabe cuánto, cuánto, cuánto más”, porque no
tiene una idea clara de lo que le espera cada día, donde la calidad de este
depende totalmente de, según este mismo personaje, si mañana volverá a tener al
rey y al as, o sea, si mañana volverá a tener la misma suerte que ha tenido
antes. En el cuarto apartado se observa la realidad acerca de esta
aleatoriedad, la cual no es ni positiva ni negativa, es relativa por completo,
“La suerte nunca apunta pero da en el blanco” es una clara definición de esto,
porque al ocurrir ese determinado suceso aleatorio no existe un ente superior
que decida si va a ser bueno o malo para ti, o que vaya a interceder en lo que
ocurra, da igual si justo cuando acabas de comprar una suma de dólares por un
precio bajo piensas que hiciste una gran jugada porque al día siguiente el
precio del dólar se alza y el resto de las personas que también iban a hacerlo
no pudieron, unas dirán que fue buena suerte para este y mala suerte para los
otros, pero que en resumidas cuentas el precio del dólar no depende meramente
de la suerte, sino de otros factores externos como la inflación, sobre si eres
Argentina, entre otros, por lo que se suele anexar a la suerte en todo. Por
ende, siempre “da en el blanco”; porque siempre a ese “blanco” se relaciona con
lo mismo, aunque este suceso nunca apunta a ser ni positivo ni negativo. Por
otro lado, también se dice:
“Y muchas veces puede hacernos pagar caro
Lo que creemos que nos regaló”
Donde se resalta la
relatividad del asunto, donde en un principio puede sonar positivo, pero luego
de otros sucesos externos termina siendo algo negativo, donde la confianza de
tener buena suerte puede ser equivalente al disgusto generado por alguna
catastrófica desdicha generada por mala suerte. En el quinto apartado el yo
lírico se da cuenta de que la suerte no es un ente, no existe físicamente y no
tiene conciencia ni razón por la que actúa, por ello realiza la comparación
acerca de su pisada, porque independientemente de las acciones que tome, la
suerte no va a volverse más positiva ni negativa, porque si una persona empieza
a cambiar las acciones que tiene los resultados esperados serán producto de su
esfuerzo, y no de un suceso aleatorio. En el sexto apartado se repite el coro.
El séptimo apartado, desde mi perspectiva, es el que más me gustó, además de
contener la frase estructural y moraleja de la canción, puesto que en esta parte
se habla objetivamente de la suerte, en primer lugar, porque al decir: “Dicen
que lo que ha de suceder, entonces sucederá” hace una alusión al principio de
causalidad, donde cada evento es producto de eventos pasados, exponiendo que si
se sigue una adecuada sucesión de acciones, se producirá un desenlace esperado,
si compras mandarina yendo a un mercado tú tienes esa mandarina por haber ido
al mercado y gastado tu dinero, no porque esta mandarina haya caído del cielo.
(Aunque tenga una compañera a la que le encantaría que le cayeran mandarinas
del cielo, con sólo creer no basta, hay que dejar de creer en la suerte y
empezar a crearla) Luego, explicado el aspecto de “todo es producto de algo”,
se menciona mi frase favorita: “La suerte es un desenlace, pero no una
explicación”, donde a partir de esta frase se puede seguir un estilo de vida
diferente, dejando de culpar a la suerte por las cosas que nos pasan y empezar
a realizar cosas para solucionarlas, en mi caso, como he mencionado al
principio, me encontraba destrozado por la sucesión de eventos que atravesé,
pero, lamentarme sin hacer nada, quedándome inmovilizado, sólo daría inicio a
un eterno círculo vicioso, donde el más perjudicado sigo siendo yo, por ende,
tomé la decisión de que iba a dejar mis prejuicios de lado e iba a aceptar
pasar al grupo tres, porque sinceramente dejé de creer en la suerte,
simplemente empecé a crear las cosas que quería, y no voy a decir “todo es
posible, querer es poder”, eso es motivación barata que más que brindar ayuda
es apoyar los bolsillos de los escritores de este tipo de obras, puesto que
desde mi situación, una simple motivación no es suficiente para cambiar, una
persona puede terminarse un libro de superación personal y sentirse
omnipotente, pero al momento de la acción se queda corto y termina yendo a lo
mismo, simples motivaciones. Por eso digo que motivarse no basta, que hay que
“hacer”, porque sólo la motivación es una variante de la suerte, que por estas
motivados las cosas nos van a salir mucho mejor, lo cual es cierto, pero sólo
motivación no acarrea un futuro prometedor. Por último, el octavo apartado es
la repetición del coro, dando fin a esta canción.
En conclusión, se
afirma que a través de esta canción se demuestran las falencias de la suerte,
de la ludopatía, donde la enseñanza generada es que “La suerte es un desenlace,
pero no una explicación”, que si no se hace nada por obtener un buen resultado
este no va a venir, que si tuviste suerte una vez no siempre vas a correr con
ese mismo favorecimiento por parte de la aleatoriedad. Además, me brindó la
ayuda suficiente para poder abandonar progresivamente mi estado de inmovilidad,
porque, aunque tenga motivación, los grandes resultados no se ven en un día,
sino a lo largo de semanas, e incluso meses. Pero si puedo afirmar algo, es que
la decisión que tomé por esta canción en mi vida fue sustancial y determinante
para mi futuro como persona, por ende, creo que es una canción y una banda que
todo el mundo debería escuchar y tomarse el tiempo necesario para analizar, y
realizar una autocrítica acerca de la situación individual de cada persona.
Gracias.
-El NeoPrincipito.
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